Año Nuevo (Recordatorio de medianoche)
21 de junio de 2010
Cuando ya se asome el filo de las doce
y una campana invisible les repique la memoria;
cuando las aves del tiempo y de la historia
aleteen raudas y veloces;
cuando el aliento no les tenga olor a pena
y el reloj siga la ruta que conoce
estaremos allí, conciencia que destroce
la festiva faena;
resplandores nocturnos en tierras ajenas.
Cuando lleven a su boca una gota de licor
lanzándole penas a los montes del olvido;
cuando griten el adiós a un año malherido
cerrando fuerte los ojos, y se disfracen de amor;
cuando enciendan para celebrar la fecha
el fuego indiferente de una mecha de color;
seguiremos allí, almas en dolor,
la niñez deshecha;
espalda de hermanos, pesada y maltrecha.
Cuando le hayas recitado a tu caudal de bendiciones
y al brindis de un bohemio, a la vida, al misterio;
cuando añejas emociones salgan de su cautiverio
mojando el uno de enero en húmedas resoluciones;
cuando te vibre el cuerpo entero
y te alcance la vida nueva que te pisa los talones
estaremos allí, en las canciones,
un coro de amor lastimero
añorando tu abrazo fuerte y duradero.
y una campana invisible les repique la memoria;
cuando las aves del tiempo y de la historia
aleteen raudas y veloces;
cuando el aliento no les tenga olor a pena
y el reloj siga la ruta que conoce
estaremos allí, conciencia que destroce
la festiva faena;
resplandores nocturnos en tierras ajenas.
Cuando lleven a su boca una gota de licor
lanzándole penas a los montes del olvido;
cuando griten el adiós a un año malherido
cerrando fuerte los ojos, y se disfracen de amor;
cuando enciendan para celebrar la fecha
el fuego indiferente de una mecha de color;
seguiremos allí, almas en dolor,
la niñez deshecha;
espalda de hermanos, pesada y maltrecha.
Cuando le hayas recitado a tu caudal de bendiciones
y al brindis de un bohemio, a la vida, al misterio;
cuando añejas emociones salgan de su cautiverio
mojando el uno de enero en húmedas resoluciones;
cuando te vibre el cuerpo entero
y te alcance la vida nueva que te pisa los talones
estaremos allí, en las canciones,
un coro de amor lastimero
añorando tu abrazo fuerte y duradero.

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