Canción al nuevo himno de Puerto Rico
22 de octubre de 2007
Borinquen, mi gran amor
la que el demonio norteamericano
ha capturado y hoy luchamos
por la independencia y el derecho
y el amor de nuestro pecho
al terruño borincano.
Don Pedro Albizu Campos
héroe de nuestra nación
al que hoy esta canción
con amor enaltece
de los boricuas merece
tenerle gran admiración.
(C.R.V. a los 9 años)
Desde hoy tiene mi país un nuevo himno.
Se abrió imponente su paso entre las inmaculadas alas
del corazón de un niño.
Un volcán de versos sabios,
ruidosos, valientes y aguerridos,
nacidos de un alma grande donde la patria es arte
que corre entre sus venas por instinto.
¡Al fin tiene mi país un nuevo himno!
Canción diáfana y desnuda con un aguijón de letras,
penetrante y afilada como un grito.
Un ritmo propio, una denuncia sin llanto,
una lírica sin miedo arrojada al viento tibio;
paredón sin notas suaves que disfracen
esclavitudes perpetuadas por los siglos.
Hoy mi mano con orgullo viaja sola hasta mi pecho.
Irreverente himno, mi amado canto nuevo,
ven a prenderte en mi boca y deja que te presienta,
vuela y grábate en mi pueblo,
despiértalo con tus notas y ondea con mi bandera;
borra el tímido murmullo de pálidos himnos viejos,
aparécete en los sueños de mis niños…¡y RESUENA!
la que el demonio norteamericano
ha capturado y hoy luchamos
por la independencia y el derecho
y el amor de nuestro pecho
al terruño borincano.
Don Pedro Albizu Campos
héroe de nuestra nación
al que hoy esta canción
con amor enaltece
de los boricuas merece
tenerle gran admiración.
(C.R.V. a los 9 años)
Desde hoy tiene mi país un nuevo himno.
Se abrió imponente su paso entre las inmaculadas alas
del corazón de un niño.
Un volcán de versos sabios,
ruidosos, valientes y aguerridos,
nacidos de un alma grande donde la patria es arte
que corre entre sus venas por instinto.
¡Al fin tiene mi país un nuevo himno!
Canción diáfana y desnuda con un aguijón de letras,
penetrante y afilada como un grito.
Un ritmo propio, una denuncia sin llanto,
una lírica sin miedo arrojada al viento tibio;
paredón sin notas suaves que disfracen
esclavitudes perpetuadas por los siglos.
Hoy mi mano con orgullo viaja sola hasta mi pecho.
Irreverente himno, mi amado canto nuevo,
ven a prenderte en mi boca y deja que te presienta,
vuela y grábate en mi pueblo,
despiértalo con tus notas y ondea con mi bandera;
borra el tímido murmullo de pálidos himnos viejos,
aparécete en los sueños de mis niños…¡y RESUENA!
0 comentarios:
Publicar un comentario