Canto a dos estrellas
24 de julio de 2006
A la hermana de mi hermana en celebración de todas nuestras hermosas estrellas fugaces...
Se me ha escapado una estrella
que se posó en mi regazo
lucero apenas nacido
y le he seguido los pasos.
Quise guiar su destino
quise tenerla en mis brazos
que fuese mi sol naciente
y ya nunca separarnos.
Su brillante resplandor
iluminaba mi espacio
y su fulgor era tanto
que de plata me ha pintado.
Su color se proyectaba
hacia el universo vasto
y otros astros se cegaban
cuando dejaba su rastro.
Poco a poco fue subiendo
creí se estaba alejando
mi llanto se derramaba
y vi que me estaba mirando.
Con los ojos de su alma
la que apenas conocía
aquella estrella me hablaba
y sólo yo la entendía.
Me extendió un hilo plateado
que de su centro salía
lo apreté fuerte en mi mano
y para siempre a ella me unía.
Poco antes de marcharse
me hizo mirar justo al lado
donde otro hermoso lucero
se encontraba acurrucado.
Me pidió que lo abrazara
que lo siguiera cuidando
el hilo se volvió manta
y con ella lo fui arropando.
Ahora brillan en mi cielo
cual platinado aguacero
entre la manta y el hilo
las dos estrellas que quiero.
Una es luz aquí en la Tierra
de noche velo su sueño
la otra, fugaz pajarillo
ilumina el universo...
que se posó en mi regazo
lucero apenas nacido
y le he seguido los pasos.
Quise guiar su destino
quise tenerla en mis brazos
que fuese mi sol naciente
y ya nunca separarnos.
Su brillante resplandor
iluminaba mi espacio
y su fulgor era tanto
que de plata me ha pintado.
Su color se proyectaba
hacia el universo vasto
y otros astros se cegaban
cuando dejaba su rastro.
Poco a poco fue subiendo
creí se estaba alejando
mi llanto se derramaba
y vi que me estaba mirando.
Con los ojos de su alma
la que apenas conocía
aquella estrella me hablaba
y sólo yo la entendía.
Me extendió un hilo plateado
que de su centro salía
lo apreté fuerte en mi mano
y para siempre a ella me unía.
Poco antes de marcharse
me hizo mirar justo al lado
donde otro hermoso lucero
se encontraba acurrucado.
Me pidió que lo abrazara
que lo siguiera cuidando
el hilo se volvió manta
y con ella lo fui arropando.
Ahora brillan en mi cielo
cual platinado aguacero
entre la manta y el hilo
las dos estrellas que quiero.
Una es luz aquí en la Tierra
de noche velo su sueño
la otra, fugaz pajarillo
ilumina el universo...
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